sábado, 15 de agosto de 2009

Lo situacional versus lo intertemporal en el locus cotidiano

El dilema con el tiempo es más valido y más intenso. Seguro que mi primera reflexión con la problemática está a los quince con uno de mis profesores híper moralistas, que nos advertía que si decidíamos casarnos con una “loca”, o en su defecto si salía embarazada, no dudemos que en el futuro, a nuestros hijos les iban titular de “hijos de la vida simplificada” (en realidad el consejo original tiene más agresividad), así lo mejor resultaría en que nos alejemos de esas alternativas, y buscáramos a una niña de férreos principios morales, de preferencia con aspiraciones “noviciales”, en habida cuenta de nuestros objetivos futuros.

Interesante la propuesta, pero por respeto y admiración a las conocidas liberales, por su carácter intrépido, vasta experiencia y valiente personalidad al enfrentar las críticas, no le hice mucho caso. Más bien mis decisiones fueron orientadas por un afán contradictor de toda esa retórica ultraconservadora.

Sin embargo, con el tiempo, el espíritu rebelde en algo se erosiona y no solo con la elección del romance (aunque sea el de fin semana). A los casi diez años del consejo, comienzo a vislumbrar una lógica interesante, en la esencia de la toma de mis decisiones y su temporalidad.

En realidad, ahora puedo afirmar que la perspectiva del largo plazo debe estar presente en las decisiones por las que se opta. Tarde o temprano todo repercute, y como lo más probable es que mañana seguiremos vivos, los actos que realizamos hoy son importantes y deberían ser congruentes con los objetivos planteados, con el proyecto de vida (claro primero hay que tener objetivos y proyecto de vida).

Pero, ¿qué nos motiva en nuestras decisiones?, ¿qué elementos están presentes en su temporalidad? Desde mi joven experiencia y a partir de un examen de la cotidianidad, podría afirma que las decisiones enfocadas en el corto plazo, es decir enfocadas en lo situacional, tienen un poderoso vínculo con los elementos emocionales e instintivos, mientras una perspectiva que se ubica en largo plazo se encuentra en un ámbito racional. Es decir, cuando opto por ir de juerga el lunes por la noche, sin considerar que mañana tengo mi rutinario trabajo, solo contemplo a mi satisfacción más elemental, a mis emociones a mi instinto, por lo que corro el riesgo de perder mi trabajo y no festejar nuevamente, por lo menos hasta conseguir otra ocupación. Por el contrario, si empleo una analítica solo en el ámbito racional, la de largo plazo, podría ubicarme en un comportamiento excesivamente frívolo y ambicioso que me obligaría a perderme de algunas de las bondades que ofrece el momento.

Por lo tanto, la situación ideal implicaría un equilibrio entre emociones, instinto y razón, entre corto y largo plazo. A los quince por ejemplo, predomina lo emocional e instintivo, no importa el mañana el ahora es mucho más importante, se trata de un etapa de exploración que se justifica. No obstante, si en una vida adulta las decisiones continúan siendo puramente emocionales, podrían llevarnos a nuestra propia destrucción y a poner en riesgo nuestras perspectivas de largo plazo incluso lastimando a los demás, de forma similar si son solo racionales, por lo que la búsqueda de un estado intermedio es un síntoma de madurez y responsabilidad.

5 comentarios:

  1. Excelente definición del tiempo y demás..., sin embargo es atrevido definir que el camino perfecto es el equilibrio... porq resulta difícil alcanzarlo sin antes haber cometido algunos errores de "corto plazo"... Lo mejor considero es vivir con tiempo pero no desde el tiempo porq afecta la realidad de los sentimientos... y distorciona la realidad de un plan de vida q en muchas de las veces no te satisface tanto como romper la rutina sin pensarlo.... Y aunq mañana, como tu dices, seguramente seguiremos aqui, no sabemos si la persona q nos acompaña lo hara, por eso hay q vivir HOY, para HOY y PARA mañana estar con la frente en el alto anti ti mismo... TKM.

    ResponderEliminar
  2. una lectura muy interesante, son cosas que hemos hablado a lo largo de los últimos meses; yo especialmente me identifico con lo referente a las chicas, es una cosa lo que la sociedad dice otra la que queremos o buscamos. Bueno siempre he considerado a la contradicción como algo vital, para los humanos asi que por qué no oponerse, cuando se piensa diferente. Finalmente mmm "el equilibrio" bueno eso será la combinación de lo emocional con lo racional, pero cuando la experiencia lo facilite, por ahora disfruta el momento, ten buenos recuerdos y mala memoría para tantos días que han sido para el olvido: ... Vini

    ResponderEliminar
  3. A veces solo vemos pasar la vida sin considerar aquellas cosas de las que escribes, sin embargo creo que a largo plazo resulta indispensable abrir los ojos y decidir si nos arriesgamos o no a buscar el equilibrio, sin embargo a muchos nos resulta casi imposible y a menudo por buscar el equilibrio terminamos inclinandonos a cualquiera de los extremos, finalmente creo que los seres humanos lo que buscamos es la plenitud (no siempre felicidad) independiente de porque extremo la encontremos.

    ResponderEliminar
  4. Por el momento cada persona tiene el infinito de conocimientos, tiene la huella que inspira a mantener un destino. Donde al trancurrir de los pasos se dan muchos tropiezos, estos, son aquellos que a cada uno nos diferencia, es eso y la madurez personal y espiritual lo que hace que el ser sea independiente y se duplique al servicio de los demas y de uno mismo. Por ello lo importante es saber crear, es saber mostrar nuevos caminos, y dirigir una meta hacia lo poco conocido y muy anhelado "EXITO"

    Felicidades Bruno E

    ResponderEliminar
  5. Interesante. Una reflexión válida. Pero cómo llegar a ese equilibrio ?. Creo que normalmente funciona después de tocar los dos extremos -por supuesto sin que obligadamente sea algo tan drástico o trágico-. Cuando domina la razón, la planificación y el objetivo de largo plazo, hay un inevitable sabor de superioridad y dominio, pero algo amargo, el típico "como será"; y, cuando dominan la emoción y el instinto, o lo que llamas situacional, de corto plazo o incluso, miope visión, el sabor es más dulce, pero sin dejar de ser agridulce porque te da vueltas en la cabeza el también clásico "si yo hubiera". Cómo vives si no conoces o sientes esos dos vértigos ? esas dos presiones y esas dos pasiones ?. Solo la madurez te permite escoger el punto medio sin sensación de pérdida, dolor o culpa. La madurez y la experiencia te dan ese exquisito placer de poder decir con convicción e independencia que hiciste lo correcto y de disfrutar de la tranquilidado y la satisfaccion de tu elección....Natasha

    ResponderEliminar